Recuerdo


Los abrigos que me envuelven en tu mundo, 

Cada día están más fríos, 

Las cintas que rozan tu piel al caer,  

Dan vueltas y me marean. 

 

El suave sonido de tu voz al hablar, 

La dulce melodía de las palabras al sonar, 

Lo incierto de tu mirar, 

Y la calidez de tus ojos al despertar. 

 

Tira de mí esa extraña fuerza, 

Mis manos tiemblan al contacto, 

Las agujas dejan de girar, 

Detenidas en un instante de la eternidad. 

 

Pelo enmarañado, rebelde osadía, 

El viento invernal te lleva consigo, 

Los abrazos perdidos que guardados están, 

Y los silencios ahogados que jamás hablarán.

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